Bueno, bueno, bueno. El cuqui se despachó con un vómito contra los "sucios", esos que te andan pidiendo un cigarro, que hieden que da gusto, que duermen en las veredas tapados con diarios, en fin, contra toda esa gente que ha perdido su amor propio, más allá del trabajo (si es que alguna vez lo tuvo). No puede negar que le saltó el "oligarca puto" del tuétano.
En respuesta, saltó "el mugriento", que ahora hasta se baña y todo, por orden de sus asesores de imagen, me refiero al pepitito, "saboreando" el "jedor" de los pobres, en otro ataque de demagogia barata.
Antes de esto, el cuqui había tenido la "mala idea" de sugerir a los "inversores" que no invirtieran en rodelú, hasta tanto no se supiera quién gobernaría el país, a partir del 1º de marzo del 2010... Le saltaron, lógicamente, los "oficialistas", diciendo que estaba "desestabilizando" al país, que financieramente está, y eso no se puede discutir, bastante más estable que en períodos de gobierno anteriores.
En el medio, al cuqui se le dio por salir con la "motosierra" a cortar el gasto del Estado... no más planes de emergencia y todas esas yerbas "sociales". Le saltaron, claro, pero no demasiado, porque los oficialistas son conscientes que estos "planes asistenciales", como sus propios voceros (el actual ministro de economía) los han llamado, no pueden durar eternamente porque, aunque no lo dicen así, son un cáncer económico y financiero, pura pérdida sin ningún retorno, y en última instancia, no hay economía (ni familiar, ni nacional, ni transnacional) que se pueda dar el lujo de tener pérdidas sin retorno de forma sistemática, salvo que las pueda incluir en los costos de las "inversiones". Pero no existe inversión posible cuando de gente sin capacidad de trabajo se trata, cuando se trata de un grupo social (extremadamente numeroso) que no produce absolutamente nada, que vive en una especie de ghetto, apartado de la sociedad y ni siquiera respeta las normas que esta impone. Se hace muy difícil lidiar con eso y todavía sacar cientos de millones de dólares de otros ítems para volcarlos en esa especie de "agujero negro" social.
En síntesis, demostrando el terriblemente bajo nivel de nuestro pueblo actualmente, se observa el espantoso nivel intelectual y cultural de los principales candidatos; cuqui y pepitito. El primero, diezmado por el alcohol (y no de primus, ni de grappa, sino de whisky importado), demuestra cuáles son las consecuencias de tantas neuronas muertas. El segundo, demuestra los desastres que en una persona pueden hacer la incapacidad y la ignorancia (en su persona, está claro).
Atrás, agazapado, aunque aún nadie le da corte, helado palito (alias, pedro bordaberry), se frota las manos y piensa; "decí que agarré al partido colorado en un bajón terrible, por culpa de este viejo idiota de batlle, que sino, podría salir presidente en el 2010. De todas formas, soy número puesto para el 2015."
¿No te parece?
martes, 4 de agosto de 2009
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